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Hotel Triana ***
Hotel Triana
Cáceres, Extremadura
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Turismo
Hotel Triana

La situación geográfica de Miajadas la convierte en un enclave perfecto para recorrer una zona llena de paisajes y ciudades que te sorprenderán por su carácter aunténtico.

Te proponemos realizar un recorrido por ciudades desde las que partieron exploradores en busca de nuevos mundos que dejaron en América la huella de Extremadura. El recorrido por la región te descubrirá a tu paso paisajes que se despliegan hasta el horizonte y que mantienen su valor natural intacto. Este paseo te permitirá además hacer paradas gastronómicas en las que degustar sabores que están ligados a años y años de tradición culinaria y que hoy comienzan a reinventarse y a presentar nuevas formas.
Cáceres
Un pedazo de la Edad Media se mantiene conservado en el tiempo en el centro monumental de Cáceres, declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Recorrer las calles de esta ciudad es perderse entre edificios señoriales, palacetes, iglesias y calles empedradas que nos transportan a otra época. Son varias las culturas y los periodos históricos que están presentes entre las murallas del centro. En muchos edificios se aprecian los ecos del descubrimiento de América, cuyos conquistadores dejaron en Cáceres a su vuelta del continente numerosas muestras de los tesoros que de allí trajeron.

Otro de los motivos principales para no perderse esta ciudad es su gastronomía. Si bien la región extremeña es reconocida por la calidad de sus materias primas y sus tradiciones culinarias, Cáceres cuanta además con la distinción de ser Capital Española de la Gastronomía 2015. Un escaparate gastronómico perfecto que se materializa en la multitud de bares y restaurantes que encontramos en la ciudad. La Plaza Mayor es un punto ideal desde el que comenzar a saborear las delicias que esta tierra ofrece.
Trujillo
Francisco Pizarro y Francisco de Orellana son dos de los trujillanos más celebres que ha dado esta localidad, símbolo de las expediciones al continente Americano. La estatua de Pizarro preside la Plaza Mayor de Trujillo, centro neurálgico desde el que se despliega un entramado de calles sinuosas y empedradas que parecen invitarnos a aminorar el paso y disfrutar de la calma de un buen paseo. Encontraremos en nuestro camino numerosos palacetes, erigidos y engalanados con las ganancias de los que volvieron de América con las arcas llenas. Coronando estos palacios veremos cigüeñas, ave símbolo de la región que amenizará nuestra visita con su crotar, nombre que recibe su canto.
Mérida
La capital de Extremadura es un museo viviente y bullicioso en el que se expone la grandeza de lo que fue el Imperio Romano. El conjunto arqueológico de la ciudad está declarado Patrimonio de la Humanidad e incluye puntos de gran valor histórico. De visita obligada es su Teatro Romano, que tras 2.000 años de historia sigue siendo un referente en el mundo de las artes escénicas. Aquí tienen lugar multitud de eventos del mundo de la cultura y, por supuesto, el prestigioso Festival de Teatro Clásico de Mérida. Para continuar descubriendo la historia de la ciudad hay que dirigirse al MNAR, el Museo Nacional de Arte Romano que guarda una de las mejores colecciones de mosaicos y esculturas romanas que se conservan en España.
Guadalupe
En esta villa de las Villuercas se encuentra La Virgen de Guadalupe, patrona de Extremadura con el título de Reina de las Españas. Su imagen se guarda en el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, un singular edificio por la mezcla de estilos que confluyen en él, pues en sus piedras están presentes los estilos gótico, mudéjar, renacentista, barroco y neoclásico. Recomendable también la visita al Monasterio de Guadalupe, para respirar la calma que transmiten sus muros.

La gastronomía es otro de los principales atractivos de la villa, que tiene como protagonista a la reconocida morcilla de Guadalupe. Imprescindible tras la visita a los principales edificios parar en uno de los bares y restaurantes del centro viejo a degustar una tapa de este manjar.